Trump afirma que Venezuela comprará solo productos de EE. UU. con ingresos del crudo
Donald Trump dijo en Truth Social que Venezuela usará los ingresos del nuevo acuerdo petrolero para comprar únicamente productos fabricados en Estados Unidos. En su publicación mencionó que esas compras incluirían insumos agrícolas, medicinas, dispositivos médicos y equipos para mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas de Venezuela. El acuerdo prevé que el país envíe hasta 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, con un valor aproximado de US$2,800 millones al precio actual del mercado.
La Casa Blanca confirma que ya inició la comercialización del crudo venezolano
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó el miércoles que la administración estadounidense ya comenzó a comercializar el petróleo venezolano en los mercados globales. También se indicó que los ingresos de esas ventas se mantendrán temporalmente en cuentas del Tesoro de Estados Unidos, registradas a nombre de Venezuela.
Compensación a empresas nacionalizadas en 2000 no será inmediata
El secretario de Energía, Chris Wright, dijo que los ingresos obtenidos por la venta del crudo no se usarán inicialmente para compensar a Exxon Mobil, ConocoPhillips u otras compañías estadounidenses cuyos activos fueron nacionalizados a mediados de la década de 2000 durante el gobierno de Hugo Chávez. Wright reconoció que esas empresas deberán ser indemnizadas en el futuro, pero lo describió como un proceso a largo plazo.
EE. UU. mantiene coordinación regional con apoyo limitado y enfoque de diálogo industrial
Trump insistió en que la industria de defensa no podrá recomprar acciones ni pagar dividendos hasta que aumente la producción y mantenimiento de equipos militares. La reacción inmediata del mercado mostró caídas cercanas al 2% en acciones de General Dynamics, Lockheed Martin y Northrop Grumman tras sus comentarios. La Casa Blanca no confirmó aún el impacto legal o vinculante de esa declaración, y desde Estados Unidos el apoyo público a Japón y Europa en temas geopolíticos recientes ha sido limitado, con solo intercambios de coordinación diplomática entre funcionarios.