El petróleo retrocede ante preocupaciones por exceso de oferta
Los precios del petróleo registraron una leve caída este viernes y se encaminan a cerrar la semana con pérdidas, en un contexto marcado por preocupaciones sobre un exceso de oferta global y la posibilidad de un avance en negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania que podría liberar más barriles al mercado internacional. El movimiento se produce tras dos sesiones consecutivas de descensos en los principales contratos de referencia.
Cotizaciones de Brent y WTI reflejan presión semanal
El crudo Brent retrocedió 19 centavos, equivalente a una caída de 0.31 %, para ubicarse en US$61.09 por barril, mientras que el West Texas Intermediate bajó 15 centavos, o 0.26 %, hasta US$57.45 por barril. Ambos referentes acumulan descensos cercanos al 1.5 % en la sesión previa y más de 4 % en lo que va de la semana, reflejando un deterioro del sentimiento del mercado energético.
Factores geopolíticos ofrecen soporte limitado
Persisten algunos elementos que brindan apoyo puntual a los precios, entre ellos el aumento de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela y los ataques con drones de Ucrania contra infraestructura petrolera rusa en el mar Caspio. A esto se suma que Estados Unidos estaría preparándose para interceptar más embarcaciones que transportan crudo venezolano, tras la incautación de un buque esta semana, según fuentes cercanas al proceso.
Exportaciones rusas y equilibrio frágil del mercado
En paralelo, las exportaciones marítimas de productos petroleros de Rusia en noviembre cayeron apenas 0.8 % frente a octubre, ya que el fin de trabajos de mantenimiento en refinerías compensó parcialmente la reducción de envíos desde rutas del sur como el mar Negro y el mar de Azov. Estos datos sugieren que, pese a interrupciones regionales, el suministro global se mantiene relativamente estable.
Perspectivas de oferta y demanda para 2026
Las proyecciones más recientes de la OPEP indican que la oferta mundial de petróleo estaría prácticamente alineada con la demanda en 2026, un escenario menos ajustado que el previsto a comienzos de año, cuando se anticipaba un déficit. Este panorama contrasta con estimaciones de la Agencia Internacional de Energía y refuerza la percepción de que el mercado podría enfrentar un entorno de abundancia relativa, limitando la duración de cualquier repunte en los precios.