• Loading stock data...
[uam_ad id="1232"]
Noticias Economía, Finanzas e Inversiones.

Discurso Gobernador BCRD sobre Perspectivas Economía Dominicana en 4to encuentro Internacional The Caribbean Finance & Investment Forum, Latin Finance

//

Discurso Gobernador BCRD sobre Perspectivas Economía Dominicana en 4to encuentro Internacional The Caribbean Finance & Investment Forum, Latin Finance

https://invertix.com.do/discurso-gobernador-bcrd-sobre-perspectivas-economia-dominicana-en-4to-encuentro-internacional-the-caribbean-finance-investment-forum-latin-financehttps://invertix.com.do/discurso-gobernador-bcrd-sobre-perspectivas-economia-dominicana-en-4to-encuentro-internacional-the-caribbean-finance-investment-forum-latin-finance

Quiero iniciar mis palabras agradeciendo, en nombre del Banco Central de la República Dominicana y del mío propio, la gentil invitación que nos cursara la prestigiosa Revista Latin Finance, para participar en la cuarta versión de este importante Foro Regional, con el tema “Perspectivas de la Economía Dominicana en el contexto de la Economía Mundial”.

De igual forma, quiero destacar el rol del Banco de Reservas como patrocinador de este evento, y extender la más cordial bienvenida a los inversionistas y asesores financieros de los sectores público y privado, tanto locales como aquellos extranjeros que nos honran con su visita a nuestra cálida nación caribeña, bendecida por el trato hospitalario de su gente.

Como es del conocimiento de este selecto auditorio, luego de la aceleración del crecimiento global hasta 2017, el actual entorno internacional resulta un tanto menos favorable. En efecto, prevalece una expansión más moderada, debido a la confluencia de factores geopolíticos y disputas comerciales entre las principales economías del mundo, entre otros aspectos que han afectado las expectativas en los mercados financieros internacionales y generado un ambiente de incertidumbre.

Ante este panorama, el Fondo Monetario Internacional prevé que la economía mundial pasaría de un crecimiento de 3.6% en 2018 a 3.3% en 2019; mientras que Consensus Forecast, que agrupa a los principales analistas a nivel global, pronostica un menor crecimiento, situándolo en 2.7%. Como pueden apreciar mis amigos, estamos hablando que la economía mundial se estaría moviendo entre 2.7% y 3.3% en el año que transcurre.

En el caso de los Estados Unidos de América se estima una expansión de 2.4% para 2019, inferior al crecimiento de 2.9% de 2018, con una tasa de desempleo de 3.6%, la más baja en los últimos 50 años. Por otro lado, las perspectivas son más débiles para la Zona Euro, con una proyección de 1.1%, influenciada por la ralentización de sus economías de mayor tamaño, Alemania (0.8%), Francia (1.3%) e Italia (0.0%), y la incertidumbre asociada a la salida de Reino Unido de la Unión Europea (BREXIT), que estaría creciendo 1.3%. En cuanto a la región Latinoamericana se está proyectando que crecería 1.6% para el presente año, ligeramente mayor al 1.5% registrado en 2018.

A pesar de este entorno complejo, la República Dominicana ha logrado mantenerse como líder en el desempeño económico de América Latina, alcanzando el pasado año un crecimiento de 7.0% y una inflación de tan solo 1.17%. Durante el período 2013-2018 el promedio de la tasa de crecimiento fue de 6.3% y de la inflación 2.48%. Estos resultados están sustentados en fuertes fundamentos macroeconómicos, como lo reconocen el Fondo Monetario Internacional, otros organismos internacionales y los principales bancos de inversión.

Es indudable mis amigos, que la implementación de políticas económicas coordinadas, como el esquema de metas de inflación adoptado por el Banco Central en el 2012 y la consolidación fiscal iniciada en el 2013, además de términos de intercambio más favorables, coadyuvaron a reducir a niveles razonables los “déficits gemelos”, es decir el fiscal y el de cuenta corriente de la Balanza de Pagos, reforzando nuestra resiliencia para sortear choques internos y externos.

En esta mañana he querido aprovechar la ocasión de dirigirme a todos ustedes, para comentarles sobre el comportamiento reciente de la economía dominicana, y en segundo orden, para referirme a nuestras perspectivas económicas en el contexto mundial prevaleciente.

Conforme los datos preliminares, continuamos esta senda de crecimiento económico sostenido con estabilidad en los primeros tres meses de este año, preservando el país su liderazgo en América Latina. Me complace anunciar la primicia de que, durante el primer trimestre del año en curso, la República Dominicana, a pesar de la sequía experimentada desde finales del 2018, registró una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) real de 5.7%, superando las cifras disponibles de Panamá (3.7%), Honduras (2.8%), Guatemala (2.7%), Colombia (2.6%), El Salvador (2.4%), Costa Rica (2.2%) y del resto de las economías latinoamericanas, que crecieron por debajo del 2.0%.

Los sectores con mayor crecimiento son: Construcción (12.5%), Energía y Agua (11.7%), Intermediación Financiera (9.5%), Minería (6.3%), Transporte y Almacenamiento (6.2%), Administración Pública (5.7%), Hoteles, Bares y Restaurantes (5.0%), Otras Actividades de Servicio (5.2%), entre otros.

Es indudable que este crecimiento económico se ha logrado preservando la estabilidad de precios. En este sentido, la inflación acumulada en el primer trimestre 2019 fue de 0.86%, menor al 1%, mientras que la inflación interanual, medida desde marzo 2018 hasta marzo 2019, se ubicó en 1.47%, por debajo del límite inferior del rango meta de 4.0% +/- 1.0%.

Igualmente ha sido de gran relevancia en este desempeño el comportamiento de la inversión, principalmente de origen privado, que ha crecido más de 10% durante seis trimestres consecutivos, así como el rol significativo del turismo. Tenemos una tasa de ocupación hotelera de 85.4% al cierre del primer trimestre de este año, con más de 80,000 habitaciones de alojamiento turístico, sin sumar las casi 5,000 unidades que se incorporarán próximamente con los nuevos proyectos hoteleros anunciados, lo que representa la mayor capacidad de hospedaje de Centroamérica y el Caribe Insular.

Al cierre de marzo 2019, ya se han recibido un total de 1,876,144 turistas que, sumados a los 380,699 excursionistas, superan los 2,250,000 visitantes a esa fecha, ingresando por este concepto unos US$2,151.4 millones. Ya son más de 40 millones los visitantes desde enero de 2012 a marzo de 2019 y más de US$45,500 millones los ingresos en divisas por turismo en esos años, lo que nos consolida como líder de Suramérica, Centroamérica y el Caribe Insular en este renglón.

En estos resultados recientes de la economía dominicana, el aporte del Sector Externo ha sido notable. En el primer trimestre de 2019, la cuenta corriente de la Balanza de Pagos presentó un superávit de US$241.7 millones y los ingresos en divisas por concepto de exportaciones de bienes, turismo, remesas, inversión extranjera directa y otros servicios ascendieron a unos US$7,800 millones, que representan unos US$600 millones adicionales con respecto a 2018.

Por otro lado, la inversión extranjera directa alcanzó la suma de US$803.7 millones en enero-marzo 2019, un extraordinario aumento de 28.2% con relación al primer trimestre de 2018, principalmente canalizada a los sectores comunicaciones, turismo y bienes raíces, reafirmando que somos un destino atractivo y líder en este renglón en Centroamérica y el Caribe en los últimos años.

Definitivamente estimados amigos, el incremento de los ingresos en divisas estuvo acompañado de altos niveles de Reservas Internacionales, que alcanzaron al cierre de marzo US$7,354.1 millones, equivalentes a 4.1 meses de importaciones excluyendo las zonas francas, por encima del umbral mínimo de 3.0 meses de importaciones considerado como indicador adecuado.

Un aspecto a resaltar es la estabilidad cambiaria mostrada durante el presente año, con un Tipo de Cambio Real alineado con los fundamentos macroeconómicos y una depreciación nominal acumulada al 29 de marzo de 2019 de 0.5% respecto al 31 de diciembre de 2018, la menor depreciación en este periodo para los últimos cuatro años, con una tasa de cambio de venta de RD$50.55/US$. La próxima puesta en funcionamiento de la plataforma electrónica de negociación de divisas del Banco Central ofrecerá un mecanismo transparente para mejorar la formación de precios y optimizar la ejecución de las operaciones cambiarias.

En consonancia con lo anterior, la percepción de riesgo-país para la República Dominicana, medida a través del Índice de los Bonos de Mercados Emergentes (EMBI, por sus siglas en ingles) de JP Morgan, se ha mantenido desde 2017 por debajo del promedio de América Latina, al igual que han permanecido estables las perspectivas sobre el país de las principales agencias calificadoras de riesgo.

Por otra parte, los indicadores al cierre de marzo de 2019 del Sistema Financiero nacional reafirman su liquidez, baja morosidad y fortaleza patrimonial, con una solvencia de 17.1% a la última fecha disponible, por encima del 10% requerido legalmente y de los estándares internacionales.

En un contexto en que las condiciones monetarias se han mantenido favorables, reflejadas en tasas de interés estables y en un crecimiento interanual del crédito privado superior al 10% al mes de marzo de este año, los activos netos de las entidades de intermediación financiera registraron un crecimiento interanual de 11.4%, una Rentabilidad de sus Activos (ROA) del 2.0% y una Rentabilidad sobre el Patrimonio (ROE) de 16.76% en la fecha indicada.

De igual manera, es oportuno hacer del conocimiento de todos que disponemos de un Sistema de Pagos moderno y eficiente, que liquida sus transacciones en tiempo real los 365 días del año, y que es el Gestor Institucional del Sistema de Interconexión de Pagos de Centroamérica y el país. Al mismo tiempo, hemos asumido un compromiso en materia de ciberseguridad, aprobando la Junta Monetaria el Reglamento de Seguridad Cibernética y de la Información, para la prevención y mitigación de delitos cibernéticos en el sector monetario y financiero.

En adición a lo anterior, tenemos un Mercado de Valores en auge con el impulso de su nueva Ley, que contempla figuras y mecanismos como los proveedores de precios, los sistemas de registros de operaciones y el sistema electrónico de negociación directa, orientados a una mayor transparencia y protección para los inversionistas. De igual manera promueve novedosos productos financieros, como los fondos de inversión y los fideicomisos de oferta pública, los cuales constituyen alternativas de financiamiento para los sectores productivos de la nación.

Permítanme ahora mis amigos, luego de referirme a los principales indicadores económicos y financieros del primer trimestre del 2019, y para los fines de que puedan tener una visión socioeconómica integral, presentarles unas pinceladas sobre la evolución del empleo y la reducción de la pobreza en la República Dominicana.

Como era de esperarse, el período prolongado de crecimiento de nuestra economía ha generado un impacto muy positivo en el Mercado Laboral. Los datos recientes de la Encuesta Nacional Contínua de Fuerza de Trabajo que levanta el Banco Central, muestran que en los últimos 12 meses se han creado 155,848 nuevos ocupados netos, alcanzando el total de nuevos empleos desde octubre de 2012 hasta marzo 2019, unos 823,389 trabajadores adicionales. Esta es una cifra sin precedentes en el país.

Otra excelente noticia es que aproximadamente el 80% de los empleos generados en el último año son formales, definido éstos como los que tienen acceso a la seguridad social vía su ocupación. La tasa de informalidad total de la economía descendió de 57.8% a 55.6% en los últimos 12 meses.

Utilizando el criterio regional de medición del sector informal urbano basado en el tamaño de la empresa, de acuerdo con lineamientos de la OIT, publicados también por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), debo precisarles que en la República Dominicana los informales,  según esta metodología, representan el 47.7%, por debajo del promedio latinoamericano de 48.4%.

Como resultado del vínculo positivo entre el dinamismo económico y la ocupación, la tasa de desocupación abierta, es decir la que contempla las personas de 15 años de edad y más que se encuentran buscando activamente trabajo, se redujo de 8.8% en 2014 a 5.8% en el primer trimestre del 2019, por debajo del promedio de 8.4% para América Latina y el Caribe según datos de la OIT.

En línea con lo anterior, tal y como lo reconoció la CEPAL en su informe Panorama Social de América Latina 2018, la República Dominicana junto a Chile, Panamá y Uruguay, son los países con mayor reducción en los últimos años de la pobreza monetaria, es decir, las personas que no disponen del ingreso mínimo requerido para adquirir una canasta básica de bienes y servicios.

En ese tenor, la pobreza general del país pasó de 39.7% en 2012 a 22.8% al cierre de 2018, lo que equivale a que aproximadamente 1.5 millones de dominicanos lograron salir del umbral de la pobreza en los últimos seis años, destacándose la reducción relativa en la zona rural.

Al mismo tiempo, la pobreza extrema pasó de 9.9% en 2012 a 2.9% en 2018, es decir que alrededor de 650,000 personas salieron de esta condición de alta vulnerabilidad, además del hecho de que los resultados reflejan que la clase media ha aumentado significativamente en los últimos años, en respuesta a políticas públicas y al éxito de las visitas sorpresa realizadas por el Presidente de la República, Lic. Danilo Medina Sánchez.

Esta mejoría sustancial de la calidad de vida de los más necesitados de la población dominicana, se ha traducido en una disminución gradual de la desigualdad en los últimos años. En base a los datos más recientes de la referida Encuesta Nacional Continua de la Fuerza de Trabajo, la República Dominicana ocupa en el año 2017, el cuarto lugar de 17 países latinoamericanos con menor nivel de desigualdad, reportando un coeficiente Gini de 0.438 en el referido año.

Por otro lado, el PIB per cápita del país subió de US$6,274.2 en 2012 a US$7,917.5 en 2018, un crecimiento de 26.2% en dicho período. De acuerdo con estimaciones del FMI sobre este indicador ajustado por la paridad del poder adquisitivo, el país se coloca en la sexta posición en América Latina.

Como se ha podido evidenciar mis amigos, nuestro país ha logrado avances tangibles en los últimos años. En ese sentido, no quiero dejar pasar esta oportunidad sin comentarles brevemente, hallazgos muy puntuales del levantamiento de la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares que recién acaba de finalizar el Banco Central en 9,000 hogares en todo el territorio nacional.

Los datos procesados a la fecha son indicativos de un mayor bienestar y poder de compra de los dominicanos, a través de una nueva canasta de 365 artículos que reflejan el actual patrón de consumo de la población, sustentado en mayores variedades de productos de alimentación, salud, educación, vivienda, transporte, acceso a telecomunicaciones, internet, entretenimiento, entre otros.

Asimismo, esta importante Encuesta muestra una notable mejoría en el nivel de ingresos de la población, reflejando un significativo aumento en la proporción de los hogares que ahorran, ya que a partir del segundo quintil se genera un saldo positivo promedio en el balance de ingresos y gastos de los hogares, en comparación con la encuesta anterior, en que aparecía este comportamiento sólo en el cuarto y quinto quintil.

Luego de informarles sobre el acontecer económico reciente, y entrando ya en la parte final de mi disertación, quisiera referirme a las principales perspectivas de la economía dominicana para el año 2019.

Creo oportuno señalarles que, de mantenerse el dinamismo económico que exhibe Estados Unidos de América, nuestro principal socio comercial, el país continuaría resultando favorecido con esta expansión, especialmente los sectores generadores de divisas. No obstante, el Banco Central se mantiene dando estricto seguimiento a cualquier potencial desaceleración de dicha economía asociada a una menor demanda global y a las tensiones comerciales.

Por otro lado, la pausa reciente que hiciera la Reserva Federal en su proceso de normalización de la política monetaria, y las expectativas del mercado sobre una reducción en la tasa de referencia de fondos federales para finales de este año, contribuirían a que las condiciones financieras internacionales fuesen más favorables para economías como la dominicana.

Otro factor internacional relevante para nuestro país es el precio del petróleo, cuyas proyecciones lo sitúan en torno a un promedio de US$60.0 por barril durante 2019, lo que se corresponde con lo estipulado en el Presupuesto Nacional.

En este escenario, el Banco Central prevé que, impulsada principalmente por la inversión y el consumo privado, la economía dominicana crecería por encima de 5.5%, superior a su potencial, mientras que la inflación se ubicaría en torno al límite inferior del rango meta de 4.0% ± 1.0% en el 2019. Sin lugar a dudas, estas bajas presiones inflacionarias presentan amplios grados de libertad para estimular oportunamente nuestra economía, en caso de materializarse riesgos del entorno internacional o ante cualquier choque que afecte las expectativas de los agentes económicos.

En cuanto a las perspectivas del Sector Externo, se espera al cierre del año 2019, un déficit de cuenta corriente de -1.5% del PIB, muy por debajo de su promedio histórico, apuntando las proyecciones que la economía dominicana podría estar generando unos US$30,700.0 millones.

Quiero dejar en el ánimo de todos, que en el Banco Central estamos convencidos de que se mantendrá la estabilidad macroeconómica como ha ocurrido en el pasado no obstante en el contexto de un proceso electoral. En tal sentido, reafirmamos nuestro compromiso ineludible con el mandato constitucional y legal de preservar la estabilidad de precios.

Como se puede apreciar estimados amigos, son muchas las ventajas comparativas y competitivas de invertir en una economía con fuertes fundamentos macroeconómicos, privilegiada por su estratégica posición geográfica y un favorable clima de negocios, con reglas de juego claras y permanentes en el tiempo, además de la paz social que hemos disfrutado.

Finalizo mi intervención en este importante evento, exhortando a los inversionistas, asesores y participantes a que continúen confiando en las fortalezas de la economía dominicana. Nuestra posición cimera a nivel regional en materia de crecimiento con estabilidad constituye una elocuente credencial para apostar con optimismo y certidumbre a un mejor porvenir para sus inversiones, conforme a la senda trillada de un sostenido progreso económico y social, orientado a lograr más inclusión, equidad y bienestar para todos.

Muchas gracias.