Esta semana, del 24 al 28 de noviembre de 2025, los mercados globales enfrentarán una combinación de tensiones tecnológicas, ajustes en activos digitales, mayor incertidumbre monetaria y un importante anuncio fiscal en el Reino Unido. Cada uno de estos factores puede influir en divisas, bonos y acciones, por lo que los inversionistas estarán atentos al desarrollo de estos acontecimientos.
1. Inquietud por el gasto en inteligencia artificial
Los mercados continúan evaluando el verdadero alcance del ciclo de inversión en inteligencia artificial. Aun con resultados sólidos por parte de Nvidia, persiste la preocupación de que el fuerte impulso del sector esté generando distorsiones en las valoraciones. La atención se centra en los principales desarrolladores de infraestructura digital, incluidos Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle, que siguen ampliando centros de datos mediante financiamiento vía deuda. Este incremento en capital destinado a proyectos tecnológicos empieza a sentirse también en el mercado de bonos, donde los inversionistas miden el impacto potencial de un gasto que avanza más rápido que los ingresos proyectados.
2. Presión adicional sobre el mercado de criptomonedas
La volatilidad reciente en grandes compañías tecnológicas ha repercutido sobre los activos digitales. Diversos analistas señalan que muchos participantes del mercado mantienen posiciones simultáneas en ambos segmentos, lo que ha provocado ventas coordinadas para cubrir pérdidas y ajustar portafolios. Este comportamiento ha generado una caída acelerada en los precios de las criptomonedas, reforzando un entorno de menor apetito por riesgo y aumentando la sensibilidad del sector ante cualquier movimiento brusco en renta variable.
3. Incertidumbre monetaria por datos económicos atrasados
La publicación tardía de indicadores estadounidenses, consecuencia del cierre parcial del gobierno, ha dificultado la lectura del escenario macro. El aumento reciente del desempleo y las revisiones negativas en cifras previas alimentan la cautela del mercado, mientras las actas de la Reserva Federal sugieren una postura prudente respecto a la decisión de diciembre, con mayor probabilidad de ajustes a comienzos de 2026. En Europa, las intervenciones de diversas autoridades del Banco Central Europeo, incluida la participación de Christine Lagarde en eventos programados, podrían influir en el comportamiento del euro y la deuda regional durante la semana.
4. Expectativas por el paquete fiscal en el Reino Unido
El anuncio del presupuesto en el Reino Unido concentra la atención de los inversionistas. La presentación de la canciller Rachel Reeves llega en un contexto de elevada volatilidad, lo que ha generado movimientos anticipados en la renta fija británica. El desafío principal es abordar un déficit cercano a treinta mil millones de libras, cifra que obliga al gobierno a delinear ajustes fiscales y prioridades de gasto. Las decisiones que se comuniquen influirán en la libra esterlina, en la curva de rendimientos y en sectores sensibles a cambios en materia tributaria y presupuestaria.
